Humberto Ramos lleva siete años dibujando en forma para Marvel Comics, la casa del Hombre Araña, y toda una vida soñando con el superhéroe detrás de Peter Parker.
"Es mi personaje favorito, de siempre, para dibujarlo y para pensar en él. Siempre me he sentido identificado con él, con sus problemas, con sus dudas, con sus conflictos. Su idea de que con un gran poder viene una gran responsabilidad. Ser parte suya ahora es, de alguna manera, cumplir mi sueño", dice en entrevista telefónica.
Con 40 años, Ramos, reconocido como una de las joyas mexicanas del cómic, forma parte, junto con el italiano Alfredo Castelli y el español Marcos Martín, del exclusivo grupo de pencillers o dibujantes que, cada 15 días, dan vida a las aventuras del arácnido para The Amazing Spider-Man en su versión americana y latina.
Su estilo, con facciones de personajes exageradas, tiene admiradores y detractores: hay quienes comparan la importancia de sus trazos con lo que hicieron en otras épocas John Romita, quien ilustró la muerte del Duende Verde, o Todd Macfarlane, que dotó de un aura oscura a las aventuras del trepamuros, pero también los hay quienes sencillamente no conectan con sus dibujos.
"Diría que mi propuesta es un poquito más de autor hacia el público, algo muy propio, así que entiendo los gustos, pero no, definitivamente yo no me compararía con Romita o Macfarlane, ni mucho menos", comenta con sencillez.
Discípulo de Óscar González Guerrero (Zor y los Invencibles), Ramos, quien trabaja mayoritariamente desde su casa-estudio en México, asegura que para dibujar a personajes como los Cuatro Fantásticos, Wolverine, Deadpool, Capitán América, Superboy, que forman parte de su currículum, no suele buscar mucha inspiración, sino que lo activa sentir el caos de voces humanas hablando.
"Soy raro, para crear no escucho música, necesito gente hablando, así que pongo la radio, prendo la tele o escucho una película", confiesa divertido.
Con contrato de exclusividad para Marvel Comics, empresa para la que renovó el traje del arácnido y de su archienemigo el Duende Verde, y ha participado en proyectos como Wolverine, Avengers o Runaways, Ramos fue descubierto por cazatalentos de Milestone Media en la Comic-Con de 1993, y poco tiempo después fue fichado por DC Comics, donde laboró hasta que finalizó su contrato.
Durante su estadía en esa compañía participó en proyectos como Impulse, sobre un nieto de Flash, o Blood Syndicate, y hasta pudo co-crear, junto con Brian Augustyn, Crimson, un cómic de 24 números que apareció de 1998 a 2001, sobre la vida de Alex Elder, un joven mordido por un vampiro que cobra poderes inusuales y que, para muchos fanáticos, es su mejor trabajo.
"A mí también me hizo muy feliz hacer Crimson. Se volvió un cómic de culto, de todas las cosas que he hecho en mi carrera, en cada convención, firma de autógrafos, siempre me preguntan por Crimson".
Actualmente, su vida sigue como cuando era un niño: vive y sueña al Hombre Araña y sus temibles villanos, y a ellos le dedica todos sus esfuerzos.
La única inquietud que lo domina por ahora, adelanta, es la publicación de otra historia de su autoría, ya sea en una editorial independiente o empeñando sus ahorros.
"Tengo un proyecto llamado Fairy Quest, donde los personajes de los cuentos viven en un mismo universo. Los protagonistas son Caperucita Roja y el Lobo Feroz. Está terminado, ya quiero que lo vean". Fuente: Mario Colina.



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